Contenidos educativos: qué, quiénes, licencias y demases.

A poco más de una semana del Seminario Latinoamericano de experiencias nacionales de modelos 1 a 1 quisiera, a partir de las exposiciones, compartir impresiones, posibles problematizaciones y arribar a algunos puntos de partida que nos habiliten a seguir trabajando en este fenómeno.

En esta oportunidad propongo adentrarnos en el “mundo” de los contenidos. Para ello se recuperan dos cuestiones señaladas por Marisa Díaz, la primera se relaciona con “decidir” si dotar de contenidos a los equipos o no y, la segunda, para nada menor, qué contenidos. Ésta implica pensar al docente y al alumno como productores de los mismos.

Con relación a la primera, vale señalar como ya lo han realizado diversos estudios (Ramírez et al., 2010; Castro, 2004) que, en general, en las primeras etapas de implementación los docentes no producen sus propios contenidos sino que utilizan los brindados por los portales. En tanto, los alumnos producen contenidos relacionados con sus intereses así como aquellos “direccionados” por la industria cultural (Dussel et al, 2010).

Ahora bien, orientar nuestra mirada en esta dirección, y ya adentrándonos en la segunda cuestión, nos convoca a intentar pensar una cuestión de fondo como puede ser problematizar ya no solamente al contenido válido, y con ello los múltiples intereses y negociaciones que hay detrás del mismo, sino comenzar a entender la producción de éste desde la propia institución escolar de la que forma parte y, a la vez, a la que conforma. Este juego, también está cruzado por el ejercicio del poder, sin embargo se amalgama en un gramática escolar propia que, las más de las veces, ni el propio ministerio alcanza a vislumbrar.

¿Es por ello que podemos señalar que los actores educativos se van a transformar en productores? ¿Acaso no lo fueron siempre? O será que la transformación no está linealmnete relacionada con la producción sino con el cómo se organiza y se potencia esa producción. No obstante lo cual abre otro interrogante, ¿cómo se organizan los contenidos producidos? ¿Un repositorio on line?

Por último, un dato central en esta producción de contenidos es el licenciamiento de los mismos. ¿Qué tipo de licencias se utilizan? Los contenidos producidos por la comunidad educativa en su conjunto, ¿le pertenecen al ministerio y/o a la institución y/o al docente y/o al alumno? ¿Quién se apropia de lo producido?

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